Ver a tu perro comer sus heces o las de otros animales puede generar disgusto y preocupaciones. Este comportamiento se llama coprofagia, y aunque no es lo ideal, no siempre indica un problema grave. A continuación, te explico de forma sencilla qué puede estar pasando, cuándo hay que preocuparse y qué puedes hacer.

¿Por qué lo hace? Algunas razones frecuentes

  • Instinto ancestral: En la naturaleza, las madres lobas a veces comían las heces de sus crías o miembros del grupo para mantener el “madriguera” limpia y sin parásitos. Este legado puede estar presente en los perros domésticos. American Kennel Club+1

  • Atracción por heces de otras especies: Las heces de gatos, caballos u otros animales pueden contener nutrientes o restos de proteínas que parecen “atractivos” para algunos perros. thekennelclub.org.uk+1

  • Nutrición incompleta o digestión insuficiente: Si el perro no absorbe bien ciertos nutrientes, puede “buscar” en las heces algo que le falta. WebMD+1

  • Aprendizaje o atención: Algunos perros lo hacen por curiosidad, imitación o porque reciben una reacción notable de nosotros (aunque sea negativa). PetMD

  • Estrés, aburrimiento o mal manejo del entorno: Si el perro está mucho tiempo solo, poco estimulado o sufre ansiedad, puede recurrir a este comportamiento como “ocupación”. American Kennel Club

¿Cuándo es “normal” y cuándo debes consultar al veterinario?

Normal:


  • En cachorros que exploran el mundo y aún no están completamente entrenados.

  • Cuando sucede de vez en cuando, sin otros síntomas asociados.

Consultar al veterinario si:

  • El perro empieza a hacerlo de manera repentina y frecuente.

  • Aparecen otros síntomas: pérdida de apetito, diarrea, cambio de peso, letargo. WebMD

  • Come heces ajenas (de otros animales) que podrían estar contaminadas con parásitos o toxinas. westiefoundation.org

¿Qué puedes hacer para evitarlo?

  • Recoge las heces inmediatamente después de que tu perro defeque. Minimiza la oportunidad de que acceda a ellas.

  • Supervisa al paseo o al momento de hacerlo dentro de casa, y ofrécele un juguete o premio justo después para reforzar “terminaste, bien hecho”.

  • Asegúrate de que su alimentación sea de buena calidad, adecuada para su edad, tamaño y condición, y que esté bien digestible.

  • Aumenta su enriquecimiento mental: paseos, juegos, entrenamiento, retos leves. Un perro ocupado es menos propenso a conductas indeseadas.

  • No castigues la conducta. El castigo puede aumentar ansiedad y empeorar el comportamiento. En vez de eso, refuerza lo que quieres que haga. The Dish on Science

Que tu perro coma popó puede parecer un gran problema , pero no siempre significa que algo grave le pasa. Muchas veces es una mezcla de instinto, curiosidad, ambiente o dieta; Lo importante es observar cuándo y cómo lo hace, asegurarse de que está sano, y tomar medidas para prevenirlo sin angustiarse demasiado. Con paciencia, supervisión y buena alimentación, puedes ayudarle a dejar este hábito y promover una tenencia más saludable.


Referencias bibliográficas

 

www.hachickopet.com